El Islam, aún vive la era de la Inquisición católica; desde
entonces el cristianismo ha cambiado en algunos aspectos. Veremos los rostros
de las hermosas musulmanas, sin miedos para ellas y majaderías para los
dogmáticos. Religión, sí; fanatismos con privilegios sacerdotales, ¡No!
¡A esas bellas queremos el mundo verlas en los estadios,
para ser felices viendo sus rostros como en Perú! ¡Sus expresiones de alegría o
tristeza, también indignación, como a todo hincha, hombre o mujer, en un mundo
de convivencia total!
