Mezclados con reclamos justos para los
auténticos comuneros, hay irracionalidades que pueden causar enormes daños, que
ya estamos sufriendo, donde todos pierden y nadie gana. Mezclado a ello ignorancia,
estupidez. Es el momento de la mano fuerte de la ley, aun por sobre los costos
de minorías; cuando un niño no quiere entender y obedecer los protocolos del
hogar, los padres les sacuden el trasero, sin odio, sólo porque es necesario,
ante la psicología infantil de ignorancia pasajera.
Análisis e informes nacionales, por los medios
del Estado, de cuáles son los montos del canon y que se ha hecho y hace con
esos dineros de los cuales no disponen otras provincias peruanas. Estos impases
son frutos de los gobiernos corruptos por incapaces de administración pública decente,
que llegan hasta hoy y que no debe de continuarse.
Los medios del Estado deben trabajar más en
investigación e informes sobre la temática social, del Estado; tienen excelente
personal, faltan las audacias en objetivos nacionales. El periodista del estado
peruano, debe estar más comprometido con lo nacional que el privado. Páguenles
bien para que no se vayan.
Es hora en Perú,
de mano dura; leyes de emergencia, prácticamente de guerra, con males
universales en estos tiempos, para empezar
a resolver definitivamente la problemática social, del caos político, caos
delincuencial, caos en las perturbaciones en la economía, como en la minería;
la falta de un plan agropecuario para
prevenir la hambruna…
Los peruanos
y peruanas podemos resolver nuestros problemas, nacionales finalmente; pero ya
usar la mano dura contra la estúpida majadería de los políticos que no respetan
la débil e insuficiente democracia, pero expresión de mayorías, en un Estado de
derecho.
No más
lágrimas en suelo peruano por la delincuencia que está libre en las calles, no
se sabe porque sentenciados siguen libres asesinando, tienen que haber
responsables en la ley; no más cizañas en los gobiernos de un país del tercer mundo;
no más sabotajes a la economía peruana, que inteligencia descubra y denuncie.
El Perú, es
un país fértil, no merecido por tanto mal nacido o mal nacidas o emigrados; los
pacíficos, las gentes de trabajo, robados los soles que cuesta ganar, estamos
hartos. No somos Fuenteovejuna…aún.
Ω