sábado, 15 de octubre de 2016

LA EMPRESA Y LA ESCUELA



 
 
 
Antes de la revolución industrial, la escuela o sistema educativo, sólo daba educación cultural; lo que se estudiaba, enseñaba, iba mayormente a la mente y al espíritu, no a las manos, con excepciones.
El artesano aprendía en los talleres familiares o pequeños talleres, ya de la burguesía o de la monarquía aun existente. Las nuevas sociedades de la revolución industrial se desarrollaron sin hacer una estructura entre la escuela y el trabajo.
Ya en evolución la empresa, los requerimientos de personal se hacían como en los talleres: se empezaba de aprendiz, a manos de los maestros y así aprendían oficios, profesiones técnicas; hasta la administración empresarial.
Los países que se desarrollaron con la revolución industrial consideraron que la mano de obra debería formarse en las escuela y así nacieron institutos tecnológicos que permitieron el enorme avance industrial de los hoy llamado países desarrollados.
Mientras, en los países subdesarrollados, la falta de liderazgos para entender que la manufactura hace ricas a las naciones, desarrollaban planes de estudio de contenidos puramente académicos, orientados a las profesiones de servicios antes que a las de producción de bienes utilizando los recursos naturales; con la sospecha de que era de manera consciente por parte de los gobiernos, para mantener a estos países sin desarrollo de competencia a los que se desarrollaban. Luego puede concluirse que el divorcio entre escuela, en país subdesarrollado como Perú, es no sólo por falta de inteligencia gubernamental, sino por complicidad en nuevos colonialismos; aplicando totalitarismos educativos para atrofiar las inteligencias.
Si la escuela es la preparación para el trabajo social, para hacer la economía, principal razón de la creación de las sociedades, entonces el objetivo será que la escuela provea de los especialistas que necesitan las empresas; pero—y esto es lo que jamás se considera, porque se basa en el supuesto de que todos los seres son iguales  o que deben obedecer los mandatos de un dios metido en los cerebros desde niños; que por educación evolutiva se puede convertir a un asno en una caballo de carrera; cuando lo que debe hacerse es alimentar bien y tener sano al asno para que cumpla su función de cargar; y al caballo para que corra; porque esas son sus destinos y aptitudes naturales.
 Ya por soberbia o dictadura, las gentes con poder se siguen imponiendo a lo natural, a lo justo que el mundo es para todos, equitativamente; en libertad que trae paz y prosperidad material.
Luego: si Pedro nació para agricultor, le agrada y tiene aptitudes, enséñesele a ser agricultor; quizás su hermana tenga dotes para empresaria, para lo que el sistema educativo la debe empoderar. No a rajatabla una estructura educativa, porque así se les ocurrió a los gobernantes que ejecutan sus propias y muy limitadas ideas o lo peor, de traición, cumplen órdenes del poder interno o externo.
Alguien decía “Hay mucho camino que recorrer o mucho pan que rebanar”. En Perú debe empezarse un amplio debate o concurso nacional, hasta internacional, sobre quien o quienes elaboran un proyecto educativo, que una la escuela con la empresa; seleccionando a los hoy estudiantes, mañana trabajadores especializados, según sus aptitudes o talentos naturales y que la economía necesita; sin dejar de considerar que quizás algunos puedan desempeñar funciones para las que no nacieron pero que pueden ser eficientes en ellas.

jueves, 6 de octubre de 2016

ALZHEIMER: HAY MUCHAS RAZONES PARA NO HABLAR LA VERDAD SOBRE ESO, SEGÚN RECUERDO





 
 
 
Hacer dinero, sin medir escrúpulos, es en la civilización  Neocapitalista, burguesa, con matices de restos monarquistas, es tan natural como orinar. Por ello se crean mercados para falsas necesidades; lo que hace trillonarios a esta clase de inversores; dineros guardados en los paraísos fiscales y que provienen de todos los trabajadores del mundo; inducidos al consumo por astutas publicidades, hasta lo más condenable: propagandas.
Se afirma que el Alzheimer, es una “enfermedad” asociada a la gente anciana, que implica pérdida gradual de la memoria por muerte de neuronas. Si recordamos, haciendo un esfuerzo, que “enfermedad” es una anomalía, una alteración en el funcionamiento  de un organismo sano, por causas conocidas o desconocidas que pueden ser eliminadas, volviendo el organismo a la normalidad; se observa que este concepto no es aplicable al Alzheimer. Pero al considerar esta anomalía como enfermedad, se le sigue buscando las causas para la curación; mientras se gastan millones de dólares en su “curación”; dinero que enriquecen a los fabricantes de medicinas y a los comerciantes de ellas.
Si consideramos que un ser humano vive normalmente, es decir muere de viejo; la transformación física es muy notoria, en el aspecto físico, en los rendimientos musculares; en lo anímico va perdiendo poco a poco interés por los sucesos en su mundo y en el mundo; después de todo, por haber vivido, para él ya nada es nuevo bajo el sol.
 ¿Y en lo mental? ¿Qué sucede en el cerebro, en la mente? ¿Cómo se da el envejecimiento allí?  ¿Por qué se envejece? ¿Para qué se envejece y finalmente muere todo ser viviente?
La obra creativa máxima de las fuerzas creadoras, ordenadoras en el Universo, desconocidas, es el fenómeno vital; la creación de seres vivientes partiendo de materias y energía en complejos procesos que exasperan a los científicos, filósofos e interesados en comprender el Universo mismo y todo lo que se da en él. Lo claro es la conclusión de que ningún ser viviente es eterno; que todo ser vivo nace, crece, se reproduce y fatalmente, muere; dejando descendientes; en una cadena interminable; en un ciclo que no se sabe cómo comenzó y lo más irritante: ¿Para qué vivir? Ya como insecto, pez, mariposa, dinosaurio o humano; si se tiene que morir, desaparecer, no ser más lo que se era.
Filosofías, religiones, creencias, tienen sus propias teorías que satisfacen a sus seguidores; pero no al verdadero científico, para quien el conocimiento emana del mundo físico y tiene representación lógica en el cerebro; no idealmente nace en la mente, sin ningún otro origen como sostienen los idealistas.
El Universo, la Naturaleza no ha podido crear al ser inmortal, en ninguna especie de seres vivientes; la única manera encontrada de mantener el fenómeno vital, como máxima aspiración cósmica, es la reproducción de alguna manera. Esto implica la muerte de los seres vivos.
Supongamos un humano que ha vivido hasta viejo o vieja—ojalá fuera el caso de todo humanos, para evitar sufrimientos de parientes, amigos—; ¿Cómo haría la naturaleza para provocarle la inevitable muerte piadosamente, sin sufrimientos ni físicos, espirituales o mentales? —Cuando se practica la eutanasia a una mascota porque precisamente está viejo o debe evitársele sufrimiento; simplemente se le inyecta un poderoso somnífero y la sustancia letal; el animal “no sufre”, no se da cuenta por la droga.
 El Alzheimer actúa de manera semejante; borrando poco a poco la memoria al desconectar neuronas—no mueren—; la desconexión implica desarmar la codificación que son los enlaces; es decir el conocimiento; ¿Quién da la orden? Un chip instalado en todo ser viviente; animal o vegetal; puesto allí por la creadora Naturaleza.
Un ser viviente, especialmente los humanos, son estructuras, sistemas tan complejas que por ahora la inteligencia no alcanza a entender, comprender; y no por ello, con cierta sonrisita furtiva, pensamos en las limitaciones de las tremendas capacidades en el Universo; incapaces de producir seres inmortales; donde por ello siempre esos adioses hacen llorar.
Quería escribir algo más, pero lo olvidé.

sábado, 1 de octubre de 2016

¿EXISTE AMOR SUPERIOR A LA FIDELIDAD DE LOS PERROS?


 
 
 
Qué incomprensible, para la racionalidad humana,  es la fidelidad de los perros. Para los humanos, que tienen por primeros enemigos a los de su propia especie; con odios por los de razas, culturas, estados sociales diferentes; pero que no dudan en explotarlos, exponiendo como legitimidad: “superioridades”.
Incapaces de convivencias, respetos a las diferencias, reconocimiento a la complementaridad en las sociedades—El empresario necesita a los trabajadores para sus realizaciones económicas; lo necesita para sus inversiones y consumo de los bienes; el trabajador, necesita de los empresarios porque estos no pueden crear empresa;  el auténtico trabajador no es creador de empresa, sería empresario;  pero sin ellos, las empresas no funcionarían.
La misma característica, que lo diferencia de los lobos, que lo llevó a buscar amistad con el humano, lo hace sufrir, lo mata; pero no renuncia a ese sentimiento admirable, desconcertante, de este animal, superior a los humanos.
¿En qué categoría de amor se puede ubicar a este sentimiento de los perros? ¿No existe?

CUANDO AL GOBIERNO LLEGAN GOBERNADORES SIN PERFILES DE GOBERNANTES.

Cuando después de, digamos un año, los gobiernos demuestran esterilidad para desarrollar el país, pueden darse dos situaciones: ayudar a g...