Para algunos “científicos”, el biorritmo, es una
pseudociencia, pero la observación común más
bien habla de “pseudocientíficos”.
Una cosa es el arte, otra los artistas; como una el fútbol y otra los
futbolistas; sin mencionar la religión y la política, que es diferente a los
religiosos y los políticos.
En la Categoría fútbol, en la historia del fútbol
argentino, maestros de este universal deporte, se tenía o tiene la frase de su
sabiduría sobre este espectáculo: “El jugador, el equipo, están en su ‘cuarto
de hora’, por eso les sale todo bien”. Poderosa observación, de quienes sin ser
científicos tienen la gran característica de la observación precisa, exacta y
manifestarla.
Suelen suceder casos inexplicables y trágicos, como el
accidente de un avión de pasajero, con cientos de muertos, desaparecidos, sin
sobrevivientes. ¿Por qué? Si los pilotos son de los mejores, amplísima experiencia;
historial profesional no superable. Las investigaciones, llevan a la conclusión
de que fueron “fallas humanas”; sin explicación, y caso dolorosamente cerrado;
hasta que después se vuelve a repetir; sin saber nadie las causas.
Los seres humanos no son máquinas; inagotables,
constantes en su funcionamiento, sin variaciones en el tiempo; se les puede
reparar, cambiando sus partes desgastadas por otras totalmente nuevas; y así
hasta a la máquina completa. Los humanos, y todo ser viviente, están lejos de
eso. Nunca pudo la naturaleza crear a seres inmortales.
En el universo, en la naturaleza o existencia en el
planeta Tierra, existen ciclos naturales; de los cuales algunas personas,
generalmente los de característica científica, observan, razonan y demuestran;
pero no todos lo perciben, estando sometidos a ellos.
El primer ciclo observable en la naturaleza, en nuestro
amado y temido planeta, es el día de 24 horas, con su día, con su noche, y su
tránsito de uno a otro: madrugada, atardecer; todo el tiempo cósmico
repitiéndose. El siguiente ciclo, también por todos perceptible, es el Lunar,
de 28 días exactos; quien no ve y conoce las fases de la Luna; que se repiten
eternamente. Sigue el ciclo del año; el tiempo en dar un giro a la estrella
Sol. Existen otros ciclos como el de las estaciones, determinadas por el
movimiento de vaivén del planeta; así como el día es causado por el de rotación
en su eje natural. Más allá del sistema solar, el humano aún desconoce de otros
ciclos.
En la experiencia, tradición, sabiduría, historia de los
pueblos, existen expresiones que mencionan la existencia de ciclos, como: “Años
de vacas gordas y de flacas”; “Hay que guardar pan para Mayo”; que recuerdan
claramente las repeticiones en la naturaleza.
Si la materia inerte está sometida a ciclos, o estados
variables que se repiten, los seres vivos, para su existencia, requieren de
ciclos. Un humano para existir, necesita en primer lugar de oxígeno, que lo
toma del aire de la atmósfera de su planeta; no podría existir sin respirar más
de dos o tres minutos. Necesita de agua, alimento, etc. Pero, lo más importante
entre todo: necesita de dormir cada 24 horas; ya para el descanso muscular y su
reposición y especialmente para el reposo mental, del cerebro; nadie puede
estar despierto una semana completa o más sin que su conducta se altere
sorprendentemente. Suele no importa los
horarios de sueño, sino las horas dormidas diariamente.
Los humanos, no son por su condición de seres vivientes,
constantes en sus funciones, en sus rendimientos; manifiestan momentos, días,
semanas de rendimientos, contrastados con otros opuestos. Esto es observable,
constatable. Los accidentes aéreos, por “Fallas humanas”, podrían deberse a
estas razones.
Aun dejando la opinión en nivel de hipótesis, no deben
llamar la atención de la variación en los rendimientos deportivos ni de
jugadores, ni de equipos; especialmente que para ellos existe explotación
empresarial; los inversionistas en fútbol, sin límites de lucro, quisieran que
los jugadores, los equipos, jueguen, trabajen deportivamente todos los días,
para maximizar las utilidades.
El Barcelona como equipo, tuvo sus excelente momentos,
fases; ahora está en lo negativo…para unas semanas después volver a brillar;
como Claudio, Paolo, los grandes, Messi, Neymar, el mordisqueador Suarez.
Queda flotando la pregunta: ¿Deben los humanos actuar en
sus fases negativas, que todos las tienen? ¿A los inversionistas no debe
importarles, sean cuales fueren las consecuencias?
Ω