jueves, 15 de octubre de 2015

LAS LEYES NATURALES, LAS LEYES SOCIALES; EL ROL SUSTANTIVO DE LAS HEMBRAS EN LAS ESPECIES, EN LAS RAZAS





LAS LEYES NATURALES, LAS LEYES SOCIALES; EL ROL SUSTANTIVO DE LAS HEMBRAS EN LAS ESPECIES, EN LAS RAZAS

Cundo los humanos vivían en las selvas, montañas, playas, ríos; se guiaban por las leyes de la naturaleza, comunes a los demás animales; donde básicamente tenían—y tienen—; dos necesidades: la alimentación, para la sobrevivencia personal, y, la reproducción, para la perpetuación de la especie, de la vida; mandato supremo de las leyes del universo, creadoras de la vida; de ese fenómeno tan oscuro al entendimiento humano.
Al ir creciendo los grupos familiares, por natural desarrollo demográfico; se fueron formando la sociedades; que no demuestran signos de que el humano se civiliza por ello; sólo que continúan las eternas, históricas luchas con matanzas de humanos contra humanos; en nuevos escenarios; con nuevas armas; con más intensidades en el lado oscuro de la naturaleza del humano.
Al vivir en sociedades, crear culturas, civilizaciones; los humanos crearon leyes para la convivencia; para el freno de las conductas animales que en sociedad ya no serían válidas—esto no ha anulado el “instinto” animal del asesinato, la violación, el robo, la explotación del débil; del ignorante—. Muchas de estas leyes, se contradicen con las leyes naturales; dando como resultado infelicidad, sufrimientos físicos y morales.
Los conceptos de monogamia, no existen en la naturaleza; ni lo de robo tampoco; sólo tienen significado en los marcos éticos, culturales de las civilizaciones; y aun entre ellas, históricamente y en la actualidad, existen grandes diferencias, que provocan enfrentamientos entre las culturas.
El tema es de desarrollo muy amplio.
Cuando una joven—para el caso de un muchacho ya entrando a la adultez y en su adultez, este no tiene el problema sexual que el de sus hermanas por ejemplo; porque puede acudir a lupanares, si no resuelve de otra manera, su instinto de reproducción, que conlleva intenso deseo y placer, inigualable en el universo; exageradamente intenso en algunos individuos y casi nulo o nulo en otros.
La contradicción, hasta feroz, aparece cuando la naturaleza, anuncia con la regla en las niñas, de que naturalmente está apta para la reproducción—intensa inquietud para la naturaleza, que no sabe de morales—; y no sólo lo sienten las púberes y adolescentes, sino también quienes las observan.
 Si la muchacha o mujer, no se casa— donde encontraría  la solución al instinto, y es madre o reproductora, para satisfacción de las leyes de la vida del universo; donde quizás ella sin saberlo, ya cumpliría—, o si por otro medio no es madre o se satisface sexualmente, según su grado de sexualidad; entonces entra en un periodo, quizás toda la vida como en las solteronas o monjas de verdad.
 Es una situación muy dura para la mayoría de  mujeres que tienen que decidir. En la actualidad, la necesidad sexual, con la libertad o libertinaje sexual, queda el problema aparentemente resuelto; pero no el de la reproducción que subyace y late en las conciencias, en los subconscientes de las mayorías de mujeres.



jueves, 1 de octubre de 2015

FATALIDAD DE LOS BOSQUES AMAZÓNICOS DE LOS PERUANOS: DEBAJO DE SUS HERMOSAS JUNGLAS: ORO





FATALIDAD DE LOS BOSQUES AMAZÓNICOS DE LOS PERUANOS: DEBAJO DE SUS HERMOSAS JUNGLAS: ORO

Según los entendidos en la formación de la corteza terrestre, en el  subcontinente americano, actual Sudamérica, no existía la  cordillera de los andes, y por ello Sudamérica era una isla casi plana y no muy grande.
La vida geológica de la Tierra, con sus fenómenos tectónicos, crearon a esta fabulosa cordillera, con características de gran valor para el futuro humano que habitó y habita estos espacios. Arrastró del núcleo cantidades y variedades de minerales contenedores de diversos metales; se formaron nichos ecológicos de grandes diversidades climáticas por sus diferentes alturas y geografías. Luego del catastrófico nacimiento de la Cordillera de los Andes, la geología de Sudamérica cambió profundamente; la cordillera surgió de las profundidades del océano pacífico; en las orillas oeste del subcontinente; huellas de ello se encuentran en los bancos de conchuelas de moluscos de hace millones de años; en alturas escalofriantes de cuatro, cinco mil metros y más.
Junto con la formación de estas montañas, o como causas de ella, cientos de volcanes por millones de años, expulsaban a la atmósfera gases de muchas clases; muchos de ellos está aún activos, conectando la atmósfera con el núcleo mazamórrico; siendo una de las causas de los terribles desastres naturales; chimeneas que desfogan enorme cantidades del calor del núcleo a la atmósfera, interviniendo permanentemente en el calentamiento de nuestro planeta.
El clima era tropical, con lluvias intensas. Sudamérica era toda una selva. Grandes masas de nubes eran generadas en el Atlántico; arrastradas por el viento de Este a Oeste, encontraban y encuentran como gran barrera por la altura, a la cordillera; obligadas a intentar cruzarla, por millones de años y aún lo hacen, la lluvias caían sobre estas montañas, seguramente de más de siete mil metros; la erosión hizo lo demás, como se puede ver en el presente.
Las disoluciones de los componentes de la cordillera andina; arrastró hacia el Brasil millones o billones de toneladas de bauxita o mineral de aluminio, hoy explotados en Brasil. Eran llevados como barros por lo cientos de ríos formados en la cordillera occidental y trasladada el agua hasta el Atlántico, iban dejando como aluviones este mineral hoy tan valioso por su contenido de aluminio.
Pero, también erosionaba las zonas, prácticamente en toda la cordillera, con contenido del metal oro. Por ser muy pesado—prácticamente casi 20 veces el peso del mismo volumen de agua—, este metal noble; ultra valioso; causa de tantas tragedias en la humanidad; se fue depositando en aluviones anuales cerca de  la cordillera o ramal oriental de este sistema de montañas; es decir en su pie o cercanías. Pasando los siglos y milenios; los nuevos espacios formados, se fueron cubriendo de vegetales; como se puede observar hoy; inmensos bosques; que cercanos a los ríos yacen en el subsuelo, no muy profundo, ingentes volúmenes de este metal. Hoy fiebre de miles de personas, que lo trafican; con sus entornos, como siempre de vida corrupta; menos mal sin casi muertes por lo de la “fiebre del oro”.
En las selvas peruanas, en la actualidad intensamente, este oro, es extraído destruyendo los bosques, contaminando el medio, por minería llamada informal y que el Estado peruano y sus gobiernos no saben controlar. El oro es remitido al extranjero, perjudicándose todo los peruanos por ser un recurso natural de  todo el país.
No existe una política eficaz para el control de la explotación de este metal. Es demasiado poderoso y capaz de quebrar la más dura mano gubernamental. Cada vez se pueden fotografiar el constante crecimiento de las zonas deforestadas, destruida la flora y fauna que existían en eso lugares.
Como es típico de cada gobierno, incapaz de soluciones a las problemáticas, las van dejando para las próximas administraciones.
Una idea es absoluta: “Mientras exista oro debajo de los bosques, estos serán destruidos”; aun los parques nacionales; aun es válida la afirmación: Poderoso caballero en don oro”; o algo equivalente.


CUANDO AL GOBIERNO LLEGAN GOBERNADORES SIN PERFILES DE GOBERNANTES.

Cuando después de, digamos un año, los gobiernos demuestran esterilidad para desarrollar el país, pueden darse dos situaciones: ayudar a g...