¿El voto
obligatorio es un voto ‘consciente’? ¿Es un voto al azar? ¿Para evitar la
multa? ¿A qué legisladores se les ocurrió la obligación del voto, en un país
con enorme analfabetismo cívico; donde el voto de un ilustrado es anulado por
el de un sencillo pastor o pastora? ¿Así es y debe ser la Democracia?
Puede ser
difícil, saber realmente, qué porcentaje de la población peruana ejerce un voto
racional; rigurosamente conveniente a los intereses de mayorías como son a los
que aspira el sistema Democrático; se puede entender un interés en la votación;
pero lo lamentable es el votar por votar; y en un sistema democrático esto puede
ser el gobierno de la mediocridad; o
algo más grave, como sigue sucediendo: el beneficio para minorías tradicionales.
Hay malas elecciones, porque las leyes no exigen rigurosamente competencia
para los cargos; cuando el argumento, es que basta que sepas poner la huella
digital, o tener un documento de identidad, para adquirir la capacidad cívica
de la correcta elección; es decir: el derecho subsana la incapacidad real de
saber elegir; al competente.
En la
praxis, a la Democracia no le interesa la competencia del político, del raro
estadista, para un gobierno para todos, sino que gobiernen los compinches,
financiados para los cargos de legislación o administración pública. Al menos
eso da a entender tantos lustros de Democracia en el Perú.
Referenciándonos
a países de mayor madurez cívica, igual podríamos en Perú obviar el voto imperativo;
y a sabiendas, reconocer al ganador de elecciones, simplemente como lo hacen
los países menos analfabetos en elegir a sus autoridades.
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