Los seres
vivientes necesitan de materia exterior a ellos para mantenerse vivos; sean
vegetales, sean animales; y seguramente cualquier otra forma de vida, lo requiere.
La introducen dentro de sus organismos, para que al ser procesadas, liberan las
energías y componentes necesarios; sin este fenómeno, simplemente los seres
morirían; no existiría la vida. A estas sustancias se les denomina simplemente:
alimentos.
La
alimentación, procesos de ingerir los alimentos, es pues común a todos los
vivientes, variando de unos a otros. Los vegetales, comúnmente procesan
minerales y agua; más el dióxido de carbono del aire y la energía solar; con
todos ellos elaboran la energía que necesitan y los componentes para sus
desarrollos. Los animales, igualmente se alimentan, pero algunos digiriendo
vegetales o cuerpos de otros animales a quienes cazan. Los humanos son seres
vivientes; son animales y por ello también, para su existencia requieren de
alimentarse. Ingiriendo vegetales, animales, hasta minerales.
Pero la
naturaleza les dio a todos los seres vivos, el destino de la reproducción. Todos
los seres vivientes son mortales; y la existencia de la vida, sólo es posible a
través de la reproducción y de la alimentación. Y así empieza el grave problema
histórico de la alimentación de la humanidad: los humanos, de todas las razas,
siempre se han multiplicado sin control, esto significó y significa más y más
alimentos; tierras, agua y buen clima para reproducirlos. Las grandes masas,
coincidiendo con malas eras agrícolas, han provocado guerras, hambre, pestes,
muerte.
Para la
ciencia, la tecnología y la organización empresarial, no es problema la
producción de enormes cantidades de alimentos; sus conservaciones para épocas de
carestía, pero las organizaciones sociales, no se basan en ello para controlar
este problema. Existen países donde el hambre no existe o es mínimo; pero en
los más, la muerte por inanición es realidad frecuente. Los cuadros de
hambruna, de muertes por falta de alimentos son de difícil observación por el
horror; y aún más por ser de difícil comprensión de que esto suceda.
Hay países,
como en América del Sur, en que la producción de alimentos por sus tierras y
sus aguas, es por ahora suficientes; no así, por ejemplo en el continente
Africano; donde el hambre, es causa de desnutrición y muerte. La muerte por
hambres siempre será la más inmoral, la más antiética en el mundo de lo
humanos.
Los humanos
inteligentes; los filósofos, los científicos, los estadistas, los políticos,
los empresarios, saben que es posible, reducir a mínimos tolerables las muertes
por desnutrición en el mundo; pero no les importa; son títeres de sus interés egoístas;
y por ellos, también son una de las causas del hambre en el mundo.
Ω



No hay comentarios:
Publicar un comentario