No hay mal que dure cien años; el cuerpo aguantará.
No podía Perú
librarse de los ataques de la naturaleza a todo el mundo. Habrá más problemas
después de las lluvias; ahora se puede ser previsor. Lo único irreparable son
las vidas humanas. Aguantar y seguir. Solidaridad, hoy por mí, mañana por ti.
Las mayorías de gentes, no saben que las aguas turbias,
alimentan al mar; por ser minerales disueltos. Alimentan al primer eslabón de
la cadena alimenticia en el mar: el FITOPLANCTON, que alimenta al zooplancton y
de aquí a todos los demás seres del mar, especialmente a los comerciales como
las anchovetas.
En cuanto a la agricultura o bosques tropicales, también les
beneficia con más meses de pastos o más árboles.
El daño en las ciudades es generalmente por responsabilidad propia
de los ciudadanos; ¿Acaso los holandeses no controlan a un mar furioso con sus
formidables malecones?
Luego: no hay mal que por bien no venga.
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