A trabajar el aspecto físico de la resistencia para jugar un
partido y los partidos que se acumulan en un campeonato melgarianos.
Responsabilidad del equipo de preparadores físicos, médicos,
dietistas; hasta Asistentes sociales y psicólogos. A mayor capacidad torácica,
mayor resistencia física; amén del trabajo muscular.
El entrenamiento físico para cada jugador, debe ser llevado
hasta su límite natural; más allá de él, no podrá ir el deportista; por eso
responsabilidad del preparador en lo físico, es este tema.
El talento como jugador, es ya otra cosa, depende de si
nació con capacidades superiores para el fútbol—muchos juegan fútbol, no todos
son Messis, Cristianos, Cuevas…—; “El talento no se crea, se nace con él y es
desarrollable”—A menos que se mienta sobre ello para ganar dinero o una simple
discusión. Luego, el problema no es el talento, está en la fuerza física, en la
velocidad, en la resistencia, en los reflejos condicionados creador por
repetición de cientos o miles de movimientos en los entrenamientos; en el
descanso momentáneo o por remplazo de jugador al agotarse.
Esto último es algo que los entrenadores deportivos en Perú,
nacionales o extranjeros, no observan; hemos perdido clasificaciones en Vóley
simplemente porque no se dejaba descansar a Ángela y otros jugadoras base; lo
mismo en el fútbol: no se cambia al jugador porque es la estrella, y estas no
se cambian, aunque estén agotados y se arrastren por la cancha. Por esta
filosofía, no ciencia, las selecciones de Perú suelen fracasar a menudo; donde
la responsabilidad no es del jugador, sino de la falta de carácter del
entrenador y de mucha inteligencia en el dirigente.
A esto se llama
ciencia aplicada. Je, je, je.

No hay comentarios:
Publicar un comentario