En muchos casos, el salario muy alto, obligado, puede
perjudicar a las empresas, es decir, a empresarios, trabajadores y Estado por
los impuestos. Por lo riesgoso que es siempre mantener viva a una empresa.
Es decir, mientras
la empresa opera, no se sabe si tendrá buena pesca, regular, mala o se hundirá;
hasta cerrar un ciclo o periodo económico, que es el de los balances anuales, para
decisiones.
El estado grave, económicamente, de las empresas, es
cuando el salario es inferior a una canasta familiar, y la empresa, realmente,
no puede aumentarlos porque se pondría en delicada situación de sobrevivencia.
Esto en una marco
de honestidad de todos los elementos humanos de una empresa.
La lógica en el pensamiento, no es llave segura que
resuelve todos los problemas, pero es el razonamiento que menos errores tiene
cuando piensa y actúa; como los tiene la intuición, la corazonada, el me parece
que.
El salario en Perú, no es suficiente para cubrir los
gastos mensuales de las familias de trabajadores; necesita ser elevado; pero,
¿Puede hacerlo la empresa sin desequilibrarse financieramente en los momentos
actuales de las economías en las sociedades?
Los economistas y
políticos de los sistemas económicos, demuestran no saber cómo hacer crecer las
economías, sin echar mano a las guerras, a lo violento en todas sus caras.
Los salarios, sueldos, jornales, son las primeras
energías que mueven la economía por ser totalmente consumidoras. Salvo los
caviares, que dicen ser trabajadores, todos los demás sobreviven con tarjetas
de crédito, de consumo; es decir, hipotecan, consumen sus salarios futuros.
La situación actual por el análisis, más bien como
siempre, es encrucijada; aprovechada por políticos para presentarse como
medicinas sociales.
Tal vez, en el sistema capitalista, en vez de aumentos
obligados y peligrosos, se tenga la ley de “Reparto de utilidades para los
trabajadores cuando la empresa las haya obtenido” “En un porcentaje discutido y
aplicado por un periodo, por ejemplo 6 u 8 años”. Así las empresas tendrían la
seguridad de aumentar a sus trabajadores sin posibilidades de quiebras, por la
seguridad de que son dineros de utilidades. Todo el sistema saldría ganado.
Claro que el sistema capitalista, no es sólo ideas
económicas, sino que contiene en los genes, las características personales de
las gentes en las monarquías; el peón, es peón; porque el Estado soy yo.
Ω
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