LOS PODERES DEL
ESTADO Y LA CIUDADANÍA EN PERÚ
El primero en irse
debe ser el ministro de economía, su dura macroeconomía—los promedios como
medidas: un ministro gana 30 000, un maestro 1 000; en Perú los empleados públicos
ganan en promedio 15 500.
Se acaba el mes de
Marzo de 2014 y los ancianos de Fonavi siguen reclamando—mientras el perro
muerto huele cada vez peor—.Las solicitudes de jubilados de hace 4, 5 o más
años, siguen empantanado en los archivos de la ONP en Lima— ¿Y las pensiones
miserables; acaso estos dineros no vuelven al circuito de la economía, o
piensan los macroeconomistas, que estos dineros son oneroso a las arcas, que no
volverán en partes como impuestos como el IGV ,cuando toda esa pensión es
consumida—jamás ningún jubilado podría con las pensiones de la ONP comprar un
vehículo.
¿Y lo de preparación
de clases de los maestros? Los maestros
jubilados, no perciben los adeudos del Estado; se va empujando el problema, mes
tras mes, hasta el próximo gobierno.
Los hospitales siguen
careciendo del personal profesional en salud y de administrativos. Los
hospitales y las aulas educativas presentan la misma enfermedad: un maestro
tiene que vérselas con 50,60 alumnos—,lo científico es 20—.En los sistemas de
salud,cada médico y administrativo debe luchar contra una carga de pacientes
que provoca feos roces entre el doctor ,administrativos y los usuarios,algunos
muy seriamente enfermos.
Tal vez en Perú se
esté tocando fondo, y en buena hora, porque no queda ya más que subir. De otro
modo, no queremos las calles llenas de trabajadores reclamándole a la injusta
ineptitud gubernamental, en roces con sus hermanos policías. La prudencia es
una virtud.
Los peruanos, no
queremos destruirnos, queremos y debemos corregirnos; para convivir en una
sociedad de libertades, sin explotaciones ni bajas productividades; vivir en
paz, justicia, prosperidad equitativa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario