¿SUICIDIO POLÍTICO LA FALTA DE RESPETO A LOS PROTOCOLOS?
¿SIMPLE, INFANTIL FIGURETISMO?
Qué dice la psicología del poder que nunca se tuvo; cómo
modifica las conductas.
Tal vez haya que considerar al presidente Ollanta, en los
desatinos de su media naranja, que en estos momentos y por dos años más, no es
una ciudadana común, es la esposa del presidente, la ‘primera dama’ y quiera o
no, tiene protocolos. No hay mal que dure cien años...
¿Por qué estas conductas? ¿Falta de categoría en el ‘cargo’,
como se puede observar en tantos burócratas; por la monserga de ‘cargos de
confianza’ y no profesionales? ¿Dónde se estudia, con certificaciones y
acreditaciones para ser presidente de una república? ¿Dónde para ser parlamentarios; ministros,
viceministros y todos los demás cargos o funciones de la burocracia? Y la edad:
en las sociedades antiguas, sinónimos de capacidad de gobierno y autoridad era
la edad; por ello gobernaban los ancianos, no los verdes.
Tal vez la
presidencia sólo debe ser cubierta por persona de más de sesenta años; en plena
madurez; se sabe que no se piensa igual a los quince, que a los treinta u otras
edades mayores. Vaya entuerto. A veces los provincianos no saben comportarse en
la capital.
Si el presidente viaja sólo, acá se dan los desatinos; si la
lleva a otros países, se dan en ellos. Vaya.
Desgraciadamente, la personalidad humana es como arcilla en
el alfarero que es la historia: el trabajo genera riqueza; pero la riqueza
genera poder y el poder engendra despotismo, soberbia, que suele ser combatida
con movimientos sociales, muchas veces violentos.
Una cosa es en casa, que se puede tolerar dos años los
desatinos protocolares, pero otra cosa puede ser internacionalmente;
especialmente en casa de vecinos quisquillosos.
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