domingo, 7 de mayo de 2017

SALARIO:AUMENTO AL SALARIO MÍNIMO. CÓMO CONVERTIRLO EN ENERGÍA DE DESARROLLO PARA TODOS, EMPRESARIOS, TRABAJADORES, ESTADO, SOCIEDAD PERUANA





La principal preocupación en los aumentos de salarios, sueldos, es que sea  inflacionable en la economía peruana; nadie quiere inflaciones; devoradoras de los salarios y enfermadora de la economía.
La generadora de la inflación casi siempre se produce por la codicia del comerciante cuando ve más dinero en el sistema. Cuando se introduce dinero en la economía, sin prudencia; por la necesidad real del trabajador; o porque se desea elevar el nivel de vida de los ciudadanos; o por torpeza, ya sin control gubernamental de la economía.
 Una anécdota aborrecible: Se daba un aumento a maestros; estos corrieron, después de cobrar, a celebrar con unas cervezas; esto en un pueblo de tantos en Perú. Al momento de pagar, después de la alegría de unos pocos soles, notaron que la vendedora le había subido, desde ese momento, los precios a las chelas. Indignados, protestaron; a lo cual la comerciante les respondió así: “A ustedes les han aumentado el sueldo; yo también me aumento mis ganancias”.
 Me repugna recordar la codicia; sentimiento cualitativo, presente en macrocapitalistas o microcapitalistas; especialmente de los comerciantes que no producen nada; pero que se quedan con grandes trozos de la torta económica; que la Sunat no hace circular cobrando impuestos; especialmente a los comerciantes, antes que a los productores que son los generadores de riqueza auténticos; y cuyo trato tributario debe ser inteligente; no sólo de los perros que corren a morder porque esas son las reglas; que a veces las violan por una carnecita.
Bueno, los peruanos merecen un mejor nivel de vida; sin lo delincuencial de las inflaciones con sus subidas de precios; empezando por los comerciantes, luego con los distribuidores pequeños, medianos y grandes, y finalmente con los productores mismos que no quieren quedarse sin participar, beneficiarse con los nuevos dineros; y finalmente, tantas veces, el trabajador queda peor  con el aumento.
No soy premio nobel de economía, aún, pero, quizás, mejor que los aumentos de salarios, al mañoso básico o a salario total—sin olvidar a las pensiones como consumidoras—, se tenga el criterio del ingreso anual, al balance de la empresa, en reparto de utilidades a los trabajadores si la empresa ha sido rentable en el año.
 Un buen salario, sí; porque tiene que ver con la demanda a los productos de las empresas; tiene que ver con la sobrevivencia de las personas y sus capacidades físicas para trabajar; pero no totalitario, dictatorial a la empresa que hace malabares para ser rentable, para sobrevivir como institución creadora de productos y trabajo.
 Luego: ¿Tubo utilidades la empresa?  ¿Sí? … Entonces reparto, no sólo para los accionistas en la justa ley; sino también para sus trabajadores, de salarios, de sueldos; en porcentajes de justicia, racionales; y para el pago de tributos.
 Las utilidades, si son motivadoras para los inversionistas, también lo serán para los trabajadores; que relacionarán sus ingresos anuales con la productividad, con la competitividad de productos superiores. ¿No hubieron utilidades, ni grandes ni pequeñas? Problemática de empresarios y trabajadores; inclusive del Estado que espera su pedazo como tributos.
¿Me darán el premio nobel de economía peruano? ¡Jé, jé,jé,jé!

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