Después de largo cautiverio, de toda su vida, otro gorila
más que muere en cautiverio; encerrado para satisfacción humana. Tal vez
pensaba; tal vez recordaba; tal vez tenía deseos de libertad.
Los animales no tienen derechos; no los tienen, porque si
tampoco la mayoría de humanos gozan de ellos, que podría reclamar un animal;
salvo los reclamos no muy brillantes de los ecologistas.
Hay que hundirse en la filosofía para poder tener siquiera un
poco de luz de entendimiento de por qué los humanos, en primer lugar existen;
y luego todos los seres vivientes, cuál es su razón de vivir; nunca nadie en
plena felicidad.
Los científicos especulan que el Universo tiene existencia
cíclica; nace, se desarrolla, muere; vuelve a nacer y repetir eternamente. Si
esto es así, dentro de ese marco se da el fenómeno de la vida, en sus millones
de formas de antes y de ahora. No existían los dinosaurios cuando la Tierra
recién se formaba; aparecieron, existieron y desaparecieron, explicado ello por
diferentes teorías.
La ciencia deduce que otros seres vivían en la Tierra y ya
no están. Depredadores, depredados; enormes, microscópicos; existieron y ya no
están; desaparecieron como individuos, desaparecieron como especies. Y los
filósofos vuelven a preguntarse ¿y para qué todo ello?
Tal vez los religiosos crean realmente lo que sus dogmas les
dicen al respecto; pero nada cambia ante tantas concepciones religiosas, nada
modifica el desconocimiento del hombre de ciencia sobre el tema. Sabemos, a priori,
que a semejanza de otras especies vivientes, el humano desaparecerá. Cuánto
tiempo pasará para ello. ¿Aparecerán otros “humanos” en otros planetas
semejantes? Enfriado Venus; Neptuno y otros planetas de su propio sistema;
quizás sean colonizados por terrestres del futuro.
Las especulaciones,
científicas o no, continuarán; mientras, enterados de la muerte del simio en
soledad, los humanos sencillos, se hacen la pregunta, de si no era mejor,
ético, que el animal hubiera existido en su hábitat natural; aun sabiendo que
ese hábitat es destruido por la expansión sin control de la especie humana.
¿Será posible, en unos millones de años, que los humanos de
entonces, sólo conozcan a los animales que habitaron la Tierra por algún medio
artificial; y que él como especie, sólo esté esperando ser el último en la
serie; antes de una nueva implosión del Universo?
Para los que conocieron a ése gorila, sólo será otro
recuerdo, sin mayor significado en el tiempo indiferente.
Ω

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