En el cerebro, en
la mente están las precisiones, las realidades; pero sólo el corazón crea las
esperanzas; los dulces fantasmas de los engaños. Los corazones sueñan con
imposibilidades, tantas veces temporales, que se enfurecen contra la razón. Así
es la naturaleza humana; y nada la cambiará, mientras el humano sea humano.
La necesidad de la “torcida” peruana, su deseo, veía en
el partido de fútbol Brasil—Perú, un resultado favorable a los peruanos; generalmente,
los de más edad o racionalidad, sabían que cualquier equipo brasileño
representa a la gran estirpe del fútbol carioca; sin importar los raros traspiés
de ellos, su prosapia siempre está allí en su capacidad para este deporte de
competencia.
Sin embargo, todo vale en los poderosos, aun las triquiñuelas,
o quizás a causa de ellas se sea fuerte. Uno de sus grandes jugadores, tirarse repetidamente
al suelo para provocar la sanción, la expulsión del rival de realmente aún
menor jerarquía; el insulto, con provocación a jugadores que individualmente
los superan; la marcación saturada y a
como dé lugar, de dos, tres defensas contra un muy hábil jugador peruano…Así
como se aprende de los triunfos que nos dicen por dónde ir; también se hace sabio en las derrotas que nos gritan por
dónde no ir.
El biotipo del peruano en general, aun no reúne las
características del deportista de competencia para actuaciones de gran
exigencia física, ni tampoco para torneos de competencias con pocos días de
descanso; donde pueda contar con
reemplazos; generalmente tiene una plana titular, sin reemplazantes de sus
niveles; porque no existen o son aun sin experiencia. Perú, como una
explicación, no tiene 200; 100 o 120 millones de habitantes dónde escoger.
La base de los deportes de competencia está en las
capacidades musculares: fuerza; rapidez; reflejo condicionado; resistencia a la
fatiga del momento y de frecuencia; y, para el caso de los peruanos, según parece,
recuperación muy lenta después de un gran esfuerzo.
En Perú, país del
tercer mundo, que se le quiere halagar diciendo que está en “vía de desarrollo”,
en el aspecto económico, tal vez; pero en todo lo demás, simplemente existe
ignorancias, desconocimientos, falta de información; especializaciones, y sobre
todo: creaciones descubrimientos por la vía de la investigación científica; más
que querer tener resultados con una par de padrenuestros o avemarías.
El equipo nacional de fútbol de Perú, perdió porque jugó
contra los mejores del mundo que jugaron seriamente a ganar; y si los peruanos
hubieran hecho tres goles, ellos habrían hecho cuatro o más; a la voluntad de
su superioridad histórica y actual.
La función no ha terminado; hay batallas aun, con no tan
encumbrados, pero que tampoco son viejitos de asilo.
Se le sigue
reclamando al cuerpo técnico, un sistema de defensa más efectivo que el perseguir
a las estrellas hasta los camerinos; y que quizás sea mejor esperarlos en los
espacios por donde deban pasar; después de todo todos irán hacia el arco ¿o no?
¿Fue ilusión ver que tres fornidos defensas cariocos y con todo, derribar al 10
peruano, más hábil individualmente,
empujarlo por la cara en el área y hacerlo caer? De los árbitros se dicen
muchas cosas, y también se actúan sobre ellos; sin restarle absolutamente nada
al gran equipo de la amarilla; sólo que el aprendizaje siempre será eterno.


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