Qué hermosos se les ve allí; una fantasía en los ríos
amazónicos; en libertad; más el pensamiento de la posibilidad, hasta
probabilidad de su extinción, desalienta.
Sólo los Estados, en su poder, pueden mantener los espacios suficientes
para la conservación de milenios de especies como estas; no sólo en su variable
económica, sino en el significado de que el humano no se quede como única
especie viviente en el planeta por su propia causa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario