Observación
exacta. Los peruanos siempre han tenido dudas, ni siquiera se han formulado
preguntas científicas sobre su identidad. Quizás sea porque inconscientemente
saben que como raza y cultura siguen en proceso.
Una cultura sencilla, agraria, milenaria, con
dogmas en los genes que se resiste a actualizarse, residen en las sierras;
prefieren el sueño de la vuelta atrás, porque su inteligencia estancada no les permite
razonar que no hay saltos hacia atrás, la historia no hace eso. En las costas,
mezcolanzas de sangres, genes, culturas; donde el indígena se resiste
obstinadamente a ser cholo criollo.
Antes se
decía, para precisar el mestizaje, que: “quien no tiene de inga tiene de mandinga”.
Esto puede haber sido exacto en la colonia; pero después, es difícil saber si
por las venas del nuevo peruano—para su fortuna o pobreza como cultura—, es
difícil saber si corre sólo lo europeo, lo africano, lo asiático y lo nativo;
sin imaginarse qué puede llegar a significar una nueva raza; más allá de
disgustos estériles; ante la imposibilidad de impedimentos.
Ω




No hay comentarios:
Publicar un comentario